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14 may 2009

Su locura le mantiene cuerdo


Lee todo lo que cae en sus manos. O más bien todo lo que se encuentra en el suelo. No recuerda bien cuándo empezó aquello. Simplemente ocurrió.

Camina por la ciudad sin una ruta concreta, con su mirada dirigida a sus pies. Eso genera algunos problemas, como darse de bruces con otros caminantes, pero no le importa.

Los papeles cuentan historias, algunas pequeñas, otras más grandes, pero que siempre contienen otras, como muñecas rusas interminables.

"Comida china, menú por 7 euros". Una moto recorre la ciudad con kilos de arroz tres delicias en recipientes de aluminio. "Pan, fruta, atún, verdura". En una especie de bruma flota la sonrisa de una mujer. La amaba, pero hace ya mucho, demasiado, que se fue.

Los bolsillos rebosan papeles. "Saldo: 1.025 euros". "He salido, te quiero". "No a la privatización de la Sanidad". "Maestro vidente sana tus heridas". "Su locura le mantiene cuerdo".

26 ago 2008

La desaparición de Ettore Majorana


En Doctor Pasavento, Vila-Matas teje otro de sus juegos metaliterarios, esta vez sobre la pasión de desaparecer, de convertirse en "nadie".

En uno de los pasajes, el protagonista recuerda la desaparición, poco antes de la Segunda Guerra Mundial, del físico italiano Ettore Majorana, cuya historia me llamó la atención. Este investigador desarrolló antes que su amigo alemán Heinsenberg la teoría sobre el núcleo del átomo que dice que está formado por protones y neutrones.

Consciente de que había inventado la bomba atómica en un Estado fascista, Majorana decidió desaparecer, según cuenta Vila-Matas. Un día dejó Nápoles, donde se encontraba, y se embarcó hacia Palermo. Sin embargo, llegó a Sicilia y allí envió un telegrama en el que anunciaba su regreso. Desde entonces nunca más se le vio. En el camino de vuelta entre Palermo y Nápoles se esfumó.

Los expertos siguen barajando varias hipótesis, entre ellas las del suicidio -llegó a escribir dos cartas en las que sugería esa posibilidad-, el secuestro y la desaparición voluntaria. La última es, desde luego, la más literaria. Algunos afirman que Majorana fue visto en los años 50 en Argentina. Otros que se retiró a un monasterio, pero su desaparición sigue siendo un misterio.

16 ago 2008

El hombre que estropea todo lo que toca


El hombre que estropea todo lo que toca comenzó a llevar guantes desde que cumplió ocho años. Antes, sus padres no se explicaban cómo era posible que todo lo que pasara por sus manos dejara de funcionar.

A veces, el efecto era casi inmediato. Sus dedos apenas rozaban el televisor y la señal se perdía en un mar de sombras grises. En otras ocasiones, sin embargo, las consecuencias se podían dejar notar uno o dos días después. Las bombillas se fundían, las radios enmudecían y los coches de juguete a pilas se negaban a circular.

El hombre que estropea todo lo que toca vive solo, aunque una vez llegó a estar enamorado. Nunca pudo acariciarla por temor a hacerle daño. A ella, nada le hizo nunca tanto daño como el no haber podido sentir los dedos de la persona que amaba.

El hombre que estropea todo lo que toca viaja de un lugar a otro y, a veces, tiene la tentación de quitarse los guantes y comenzar a destruir todo lo que cree que funciona mal en este mundo. Sin embargo, hasta ahora ha preferido disfrutar de todo lo bello que aún permanece en pie.

30 jul 2008

La leyenda de Felipe en Arribes


Arribes del Duero es un parque natural fronterizo con Portugal situado a orillas del río que le da su nombre.

Allí pasamos el pasado fin de semana E. y una pareja de buenos amigos.

Uno de los lugares más bonitos que visitamos fue el mirador del Picón de Felipe, que se encuentra a gran altura sobre el río y tiene unas vistas espectaculares, aderezadas con el vuelo de los imponente buitres leonados.

Como tantos otros lugares, este mirador tiene su propia leyenda.

Felipe era un joven del cercano pueblo de Aldeávila que un día se enamoró de una chica portuguesa que vivía a la otra orilla del río. Por aquel entonces, las aguas del Duero eran un animal salvaje imposible de domar, ya que aún no había sido construida la presa que ahora las adormece.

Felipe buscó la roca más alta que encontró a orillas del río y dedicó todos sus esfuerzos a derribarla para convertirla en un puente que le permitiera cruzar el Duero. Aún hoy se pueden ver las huellas del joven en la roca, convertida ahora en el mirador más bonito de Arribes del Duero.

23 may 2008

Electricidad

Sonaban las guitarras como un huracán en celo, cuando sus miradas se cruzaron. Él sintió un estremecimiento por todo su cuerpo, como si una pequeña descarga eléctrica se deslizara por su piel. Ella pareció sonreír. Él intentó concentrarse en la música.

Haces de luces cruzaban el escenario. Él volvió a mirar hacia su lado. Ella parecía bailar sobre una nube, con sus rojos labios flotando en la sala. Entonces, volvió a ocurrir. Ella giró su cabeza. Esta vez, la electricidad fue tan fuerte que él tuvo que apretar sus manos con fuerza para evitar un temblor demasiado ostensible.

El bajo penetró directo en su corazón con su voz grave. Con el verso "no hay mañana, sólo nos queda hoy" agazapado en sus zapatos, él se acercó con paso decididamente vacilante. La corriente le atravesaba de los pies a la coronilla mientras el cantante recitaba "no me importa morir esta noche a tu lado". Ya junto a ella, tras unos acordes que le parecieron durar media vida, sus labios se separaron: "Tu mirada me quema".

Ella apagó el interruptor y gritó para hacerse oír: "¿Cómo? ¿Vienes de parte del que estaba a tu lado? La verdad es que me ha gustado".

14 may 2008

Últimamente...

ando algo perdido...

Eso es lo que cantaba un tal Ismael Serrano hace unos diez años y ahora me viene ese verso al pelo para definir lo que ocurre en este blog.

Tiene su cosa utilizar a Serrano. Primero, porque siempre lo he considerado un pesado -lo siento, Esther, Patxi-. Segundo, porque empezó en el Libertad 8.

Perdido, pero porque el mundo real me ha atrapado. Mucho trabajo. Pero también alguna que otra celebración y mi 'reestreno' como contador. Mucha actividad últimamente.

Estuve un par de días en Londres con el trabajo. Pude ver a Edu, flamante corresponsal del periódico y amigo -esto fue hace ya casi 15 días-.

He entrado recientemente en el club de los 28 años y tengo que dar las gracias a todos los que se pasaron por casa el sábado -también a todos los que se acordaron pese a estar lejos, como Fede y Megüi-.

El domingo ocurrió algo que quizá no olvide nunca. En el mencionado y mítico Libertad 8 se nos dio la oportunidad de contar un cuento a todos los que habíamos participado en el taller de Anselmo.

Aquí debo decir que me he pasado gran parte del taller con bastantes nervios cuando me tocaba contar frente al resto de los alumnos. Pero el domingo algo ocurrió. No sé muy bien qué fue, pero me liberé de las ataduras de los últimos meses. De los sinsabores del trabajo y de los sentimientos de inseguridad que me han rodeado desde hace algún tiempo.

Lo he analizado y creo que fue el duende que se apoderó de la sala lo que me 'liberó'. Había tanto buen rollo en aquel lugar y mis compañeros contaron tan bien que me olvidé en cierto modo de que pronto me tocaría a mí. Simplemente, me dejé llevar y volé a los juegos de la infancia, con todos los cuentos de unos inspiradísimos compañeros -Patxi estuvo soberbio, como siempre-.

De hecho, mi mayor miedo entonces -me tocó contar el sexto de nueve- era no estar a la altura y que bajara mucho el nivel de una tarde mágica. Pero cinco minutos antes de lanzarme al ruedo decidí que utilizaría una estratagema para liberar nervios. "Hazte amigo de ellos", nos solía decir Anselmo en el taller. Así que me presenté con un: "Hola, soy Jose y mis nervios". Y las risas y sonrisas que me devolvió el público fueron tan cálidas, que se rompieron los temores y disfruté contando, que en definitiva es a lo que habíamos ido allí.

Pero lo mejor de todo fue disfrutar con los compañeros del taller y de las personas que acudieron a vernos de una tarde mágica, con risas, lágrimas, amores y explosiones. No todos los días tiene uno la oportunidad de actuar en el Libertad, así que había que aprovechar el momento.

Muchas gracias a todos.

PD: no he contado lo del himno de la Espalegría porque me avergüenza mucho :-) El que quiera saber más tiene los blogs de Patxi y Angie

22 mar 2008

Un cuento

En la próxima sesión del taller de cuentacuentos, Anselmo nos ha pedido que preparemos un cuento para niños. Como tenía algo de tiempo estos días he escrito uno, pero no estoy seguro de que sea lo suficientemente bueno. Podéis leerlo si queréis en este enlace y contadme qué os parece.


http://docs.google.com/Doc?id=dhsbgrrw_13jcb22vg2

25 ene 2008

El burro y la flauta

Tirada en el campo estaba desde hacía tiempo una Flauta que ya nadie tocaba, hasta que un día un Burro que paseaba por ahí resopló fuerte sobre ella haciéndola producir el sonido más dulce de su vida, es decir, de la vida del Burro y de la Flauta.

Incapaces de comprender lo que había pasado, pues la racionalidad no era su fuerte y ambos creían en la racionalidad, se separaron presurosos, avergonzados de lo mejor que el uno y el otro habían hecho durante su triste existencia.

Augusto Monterroso

22 ene 2008

El mundo (Eduardo Galeano)

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

- El mundo es eso -reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuego iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas.

Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

21 ene 2008

Los dos monjes y la mujer

Ayer comencé la primera sesión del taller de cuentacuentos que imparte Anselmo, un contador habitual del Libertad 8. Fueron algo más de cinco horas que pasaron volando.

Mi cuento no salió muy bien, la verdad, debido a unos nervios incontenibles que me hicieron quedarme en blanco, pero la experiencia fue más que satisfactoria y fue muy divertido escuchar los cuentos de los demás y los ejercicios previos a la contada.

Os dejo con uno de los cuentos que contaron, que me gustó y que es lo suficientemente breve para que os llevéis a casa.

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El monje furioso (Anónimo chino)

Dos monjes zen iban cruzando un río. Se encontraron con una mujer muy joven y hermosa que también quería cruzar, pero tenía miedo.

Así que uno de ellos la subió sobre sus hombros y la llevó hasta la otra orilla.

El otro monje estaba furioso. No dijo nada pero hervía por dentro. Eso estaba prohibido. Un monje budista no debía tocar una mujer y este monje no sólo la había tocado, sino que la había llevado sobre los hombros.

Recorrieron varias leguas. Cuando llegaron al monasterio, mientras entraban, el monje que estaba enojado se volvió hacia el otro y le dijo:

-Tendré que decírselo al maestro. Tendré que informar acerca de esto. Está prohibido.

-¿De que estás hablando? ¿Qué está prohibido? -le dijo el otro.

-¿Te has olvidado? Llevaste a esta hermosa mujer sobre tus hombros -dijo el que estaba enojado.

El otro monje se rió y luego dijo:

-Sí, yo la llevé. Pero la dejé en el río, muchas leguas atrás. Tú todavía la estás cargando...

26 dic 2007

Perito Moreno

Lo ha preparado todo para aquel momento. Un viaje al otro lado del mundo y la vista frente a aquella bella y mastodóntica mole de hielo.

Las dos palabras le queman en la garganta. Nunca se las ha dicho hasta ahora porque quiere que el momento sea inolvidable.

Se decide.

"Te qu..."

Pero un ruido ensordecedor procedente del glaciar -cae el hielo como un edificio moribundo- anega todo lo que hay a su alrededor y ahoga sin remisión aquellas dos palabras.

PS: Con el recuerdo puesto en la Patagonia


12 dic 2007

Retorcer la realidad

Anoche cenábamos en casa de Kiri y Luis, cuando en un alarde de creatividad verbal -a veces tengo esos momentos, pocas, pero algunas- solté y dije: "Alejandro se ha ido a Guatemala para escribir un blog". Está claro que ése no es su objetivo, pero retorcer la realidad es justo lo que uno necesita para hacer ficción, ¿no?.

Alejandro es un escritor profesional de blogs. Bueno, en realidad, no profesional, sino más bien un joven sevillano que acaba de recibir una herencia millonaria y que ha decidido pasar el resto de sus días de país en país para escribir un blog en cada lugar. Es un cazador de países.

En cada uno de esos blogs -de momento ya lleva dos, uno en la India y otro en Guatemala-, Ales relata sus vivencias, coloca sus fotos, recuerda a las personas que va conociendo. Pero llega un día en el que decide que la realidad no le basta. Y comienza a inventarse encuentros, personas, lugares, olores. Todos parecen tener una minúscula relación con la "realidad" que está viviendo y aunque podrían parecer falsos, son verdaderos. Así es como acabará escribiendo un blog sobre Nueva York desde Lisboa o su encuentro con un australiano apasionado de la escalada en Argentina desde Canadá. Descubre de esta manera que retorcer la realidad es más divertido que vivirla.

Para Ales, viajero incansable y hombre de gran corazón. Te echamos de menos.

9 nov 2007

Nadadora

Llega todos los días a la misma hora con la mochila de deporte en la mano. Se cambia con dificultad en el vestuario. Tuerce la boca al notar sus articulaciones doloridas y sus movimientos inestables sobre el suelo húmedo.

Pero nada más pisar la piscina sonríe, con su pelo recién peinado. Se ducha. Se acerca a las escaleras y sufre un pequeño escalofrío al introducir su cuerpo en el agua. Allí ya está ella, como cada día, con su piel color membrillo.

No puede evitar mirarla, mirarla con ojos ávidos mientras la saliva llena de deseo comienza a invadir el interior de su boca. "Nada como una diosa", piensa. Y recuerda sus días de juventud -hace tantos años ya- al observar los pechos turgentes y las piernas tersas moviéndose en armonía.

Daría algún que otro día de lo poco que le queda por vivir por poder tocarla, por besarla, por tenerla entre sus brazos. Y como cada día nota ese cosquilleo en la entrepierna. Llega entonces el milagro de todas las mañanas: una erección inusitada que le hace sentirse tan vivo como cuarenta años atrás.

Inspirado en la canción Nadadora, de Family.

6 nov 2007

La Vía Láctea

Zeus era un mujeriego. En eso todos los escritos están de acuerdo. Y es que los dioses griegos jamás tuvieron que dar ejemplos de moralidad. Zeus, además de mujeriego, era un poco tramposo y es que nunca tuvo inconveniente en utilizar ardides sólo al alcance de un dios para acostarse con las atractivas mujeres que deseaba.

En una de sus aventuras, Zeus se aprovechó la ausencia del marido de Alcmena para poder poseerla. El dios se hizo pasar por el marido y para prolongar el tiempo con ella mandó que el Sol se retrasara aquella noche.

Como resultado del encuentro, Alcmena tuvo un hijo: Heracles -o Hércules para los amigos romanos-. Para Zeus, Hércules, un semidios, siempre fue su favorito, lo que provocó unos terribles celos a Hera, su esposa. Como sabéis, Hera siempre estuvo intentando fastidiarle, así que cuando tan sólo era un bebé de ocho meses le envió dos serpiente para asesinarlo, pero el niño supo deshacerse de ellas sin problemas.

Fue además la causante de que el semidios tuviera que hacer frente a los conocidos doce trabajos.

En cualquier caso, lo que nos interesa ahora es que existía el requisito de que Heracles sólo sería inmortal si mamaba de Hera y estaba bastante claro que ella no lo iba a consentir así como así.


En este momento es cuando las fuentes divergen, con al menos tres diferentes versiones. La primera es que la que cuenta que Hermes, el mensajero de los dioses, puso al niño Hércules en el regazo de Hera mientras ella dormía y lo colocó junto a unos de sus pechos para que mamara. Cuando Hera se despertó retiró bruscamente al niño y la leche siguió manando, se esparció por el Universo y formó la Vía Láctea.

Otra versión -para mi gusto, menos verosímil- relata que Hera paseaba con Atenea cuando vieron al niño en la hierba. Atenea convenció a la diosa para que lo amamantara, sin saber que era Heracles. Finalmente, Hera accedió, pero de pronto Heracles succionó con tanta violencia que hizo daño a la diosa. Hera lo apartó de su pecho rápidamente y la leche siguió fluyendo hasta dar lugar a la Vía Láctea.

En la versión que recoge los cuadros de Tintoretto y Rubens, fue el propio Zeus quien convención a Hera para que diera de mamar a Heracles.

2 nov 2007

Tres minutos... caos

Impasible, miró las consecuencias de su último acto. Los libros, desparramados por el suelo, inermes como los cuerpos caídos en la batalla. Las piezas de porcelana del jarrón esparcidas por doquier, algunos trozos grandes, otros prácticamente minúsculos. La mesa de cristal agrietada como la tierra seca.

Para lograr aquello no había necesitado mover sus brazos o sus manos, que siempre permanecieron inmóviles, pegados a su cuperpo.

Bastó con golpear el aire con su garganta. Un mínimo esfuerzo para un resultado tan visible.

Bastó con decir: "Ya no te quiero".

1 nov 2007

Cinco minutos de escritura...

Me siento frente a la pantalla. No tengo brújula ni mapa. Voy sin rumbo fijo.

Recuerdo un atardecer rojo, caluroso. ¿Era entonces un niño? Una ventana en un séptimo piso. El sol brilla con fuerza. Un poco más tarde recorro las calles en bicicleta. Me confío, suelto las manos y llego a una curva. La rueda patina, pierdo el equilibrio. Caigo de bruces contra el suelo.

Ahogo el llanto en el orgullo. Aprieto con fuerza la mandíbula para no verter las lágrimas. La rodilla sangra. Cojeo y arrastro la bici hasta la casa de mi abuela. El alcohol escuece. Mucho. Pero aguanto otra vez. Quiero ser un niño duro. Pero cómo escuece. Me miman. Ahora me escuece más el orgullo que la rodilla.

Cierro la ventana. Apago la sesión por hoy.

29 oct 2007

Serendipity

Muchos ya conoceréis esta palabra inglesa. A mí me parece muy curiosa y no hay un vocablo español para traducirla, la verdad. Se utiliza para definir aquellos descubrimientos -sobre todo en ciencia, aunque también en otros campos- que se realizan por accidente. Así, por ejemplo, Colón habría descubierto América por Serendipity.

El origen de la palabra es del siglo XVIII, cuando un escritor la acuñó a partir de un cuento persa titulado "Los tres príncipes de Serendip (Ceilán, ahora conocida como Sri Lanka)".

Según el cuento, el rey mandó a los tres príncipes a buscar de pueblo en pueblo objetos muy valiosos para el reino. Durante su labor se encontraron con cosas aún más maravillosas que las que habían previsto.

John Lennon solía decir que la vida es todo aquello que te ocurre mientras haces planes, algo que no deja de ser un caso de 'serendipity'. Seguro que conocéis otros fenómenos parecidos.

Foto: Astrosafor.net

16 oct 2007

La medida del tiempo en las fruterías...

... es distinta a la del resto del mundo. Ayer voy al súper. "Chirimoyas en oferta". "Bien, me apetecen", pienso. "¿Cómo están?", pregunto. "Espera un par de días y listas", me responden.

Llego a casa y comienzo a colocar las cosas. Si alguno de vosotros necesita romperle la cabeza a alguien -no quiero dar ideas-, podéis venir a casa y coger una chirimoya. Os aseguro que hasta dentro de una semana puede ser un arma arrojadiza inmejorable.

Foto: juntadeandalucia.es

15 oct 2007

Calles de leyenda: Córdoba

La semana pasada estuvimos en un cuentacuentos en el Libertad 8 dedicado exclusivamente a leyendas sobre calles y lugares de Madrid. Estuvo muy bien, la verdad.

De viaje por Córdoba este fin de semana -gracias Juan por tu hospitalidad- uno de los lugares que más impresionó de esta ciudad de increíble belleza fue una calleja estrecha, muy estrecha, que estaba cerrada al tránsito. Su nombre es la calleja de los infantes de Lara -o de arquillos- y se puede ver paseando por calle Cabezas, cuyo nombre supongo que se debe a lo siguiente.

La leyenda cuenta que el Califa, ansioso por destruir la resistencia del noble cristiano Gonzalo Gustioz, ejecutó a sus hijos -conocidos como los infantes de Lara- y colgó sus cabezas en cada uno de los arcos de la calleja. Desde el siglo XIX, según documenta Menéndez Pidal, sólo los fantasmas y los gatos de la calle pueden pasar por el lugar, ya que una reja impide el paso.

8 oct 2007

Round 1: Cuentacuentos


El sábado fue el día del estreno como cuentacuentista amateur -muy amateur-. La verdad es que fue un debut agridulce. Os cuento por qué.

La plaza estaba bien difícil, que diría un torero: un centenar de chavales de unos 18 años que llevaban reunidos en Guadarrama con los curas del colegio mayor desde por la mañana. Nosotros llegamos allí sobre las 4 pero no nos dejaron salir a contar hasta las 5 y media. Resultado: los chavales estaban hasta las narices y revolviéndose en los asientos como reptiles enjaulados.

Para terminar de hacernos la faena, resulta que nos habíamos preparado -Javi, Patxi y un servidor- una hora de actuación, pero un primer grupo de chicos debía volver a las seis, así que sólo teníamos media hora... Todo por una mala comunicación o malentendido con la organización. Me recordó a esos conciertos que de repente se interrumpen porque después el local abre como discoteca...

En fin, Patxi nos presentó y salí a contar el primero: El pájaro de oro, de los hermanos Grimm. Estaba muy, muy nervioso, aunque creo que no salió del todo mal. La garganta se me quedó seca casi al instante, pero continué. Miraba las caras de la gente y noté cómo algunas se iban enganchando poco a poco porque al principio tenían el aburrimiento fijado en sus bostezos. La verdad es que me gustó y al final del cuento ya estaba tranquilo. Javi les deleitó con una historia de fútbol y Patxi emocionó con su propia versión de una canción de Ismael Serrano. Entonces, hubo un parón, se fue un primer autobús y decidimos que sólo contaríamos uno más. El consenso fue que Patxi -con la ayuda de Javi- representaran el genial 'Amontillado', de Poe. Me quedé sin poder contar Barba Azul, pero espero que tengamos otra oportunidad no dentro de mucho.

Lo importante es que lo pasamos bien y que algunos chavales seguro que disfrutaron y hasta puede que les hayamos metido el gusanillo de la actuación.

PS: gracias, E., por venir y por soportar tan estoicamente durante el 'previo'

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