12 mar. 2008

Tareas

Hoy no me ha pasado nada fuera de lo común. Pero me acabo de acordar de algo que me llamó la atención.

Salía del supermercado esta mañana cuando una mujer que me precedía miró de repente hacia el cielo. Yo no había escuchado ningún ruido, como el de un avión o el de un helicóptero, que le hubiera podido empujar a ello.

Así que miré también hacia arriba. Vi varias palomas -¿serían realmente palomas?- que volaban en círculo con un cielo despejado al fondo. Formaban una bella estampa.

No fue nada especialmente extraordinario, pero todavía me preguntó cómo la mujer pudo saber que arriba estaba pasando algo.

También me hizo recordar que hay mucho ahí fuera y que dejar de mirarse a uno mismo todo el tiempo es una tarea que sigue pendiente.

3 comentarios:

Patxi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Patxi dijo...

¡Ay Dios!....
yo me entiendo...

Anónimo dijo...

Nada es verdad ni es mentira, todo depende del cristal con que se mira.
William Shakespeare

¿Seguro que no era nada extraordinario?
Para ti lo ha sido :-)
Todo depende del cristal con que se mira...

E.

PD: Preciosa canción...

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