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22 feb 2010

El amor (no) era esto

Basado en una historia real -como la vida misma-

Hace ya muchos años llegué a pensar que quizá era homosexual. La duda duró poco porque en realidad me di cuenta pronto de que me gustaban demasiado las tías para ser gay. Por muchos discos de Fangoria y de Vainica Doble que tuviera, por mucho que fantaseara con bailar 'Go West' de Pet Shop Boys en pelotas, me tiraban más las mujeres.

Se puede decir que intenté ser gay pero fracasé, como he fracasado con tantas otras cosas en mi vida.

En aquella época escuchaba mucho a Astrud, que es un dúo de hombres muy machotes que se nota que van mucho al gimnasio y tienen como modelo musical -y estético- a Johnny Cash. Sólo hay que ver esta foto.



Yo flipaba con su primer disco, 'Mi fracaso personal'. La voz desafinada de Manolo que cantaba sobre las melodías sin encajar un solo verso y esos teclados a lo viejuno de Genís. Genial.

'El amor era esto' era mi canción favorita del álbum. Me desgañitaba cantando la letra en mi habitación del colegio mayor. Se la dedicaba a mi ex, una z***a que me había dejado. Y que me había dejado también con la autoestima por los suelos porque era frígida o algo parecido. Y yo tenía 19 años y estaba todo el día más caliente que el palo de un churrero, así que os podéis imaginar lo duro que era no culminar nunca.



Así que yo gritaba la letra, que me parecía escrita para mí, que estaba hecho polvo tirado en la cama y viendo porno de vez en cuando.

Voy a llamarte otra vez/Aunque esta vez/No tengo nada que decirte./Quiero que parezca/Que da igual/Que al otro lado/Tú estés pensando/En otra cosa./Voy a escribirte una postal/O una canción/O un cuento corto/O una carta/
Voy a pensar aún más en ti/Y a no olvidarme/De no dejar de recordarte./Y aunque te pueda parecer/Que todo esto es para ti/Pues no es así:/Lo hago porque quiero/Y porque/No me lo puedes impedir./Lo hago porque sí./Lo hago porque quiero.


Y entonces ocurrió algo maravilloso. Tuve que sacar un libro de la biblioteca de mi facultad. Uno de esos libros horrorosos sobre Teoría de la información o algún coñazo parecido. Y en la última página del libro, una de esas hojas en blanco, alguien había escrito esa letra.

El descubrimiento fue mágico. Había otra alma atormentada en mi facultad, un alma gemela que vagaba por el mundo y estaba por allí cerca, en ese edificio gris. Ahora a Astrud lo conoce bastante gente pero entonces era un grupo que sólo escuchaban machotes como yo. Es decir, cuarenta o cincuenta personas a lo sumo.

Y me vi de repente mirando a la gente de manera extraña. Intentando desentrañar quién había escrito aquella maldita letra en aquel libro de mierda. Pero nunca la encontré. Y entonces empecé a escuchar a Los Planetas, un grupo de maricones que no paran de quejarse de que les ha dejado la novia.

26 dic 2009

Lecturas y escuchas navideñas

Estos días me permito leer un poco más que de costumbre. Las minivacaciones me dejan más tiempo libre y la constante lluvia que está cayendo por Almería -sí, increíble, pero no deja de llover- me está permitiendo leer libros que tenía pendientes y actualizarme un poquito también musicalmente.


  • Chesil Beach. Descubrí a Ian McEwan con 'Expiación' hace ya algunos años. Me encantó pese a que muchas de las descripciones del ambiente en la primera parte se me hicieron muy largas. Ahora he podido leer la obra que le siguió. Chesil Beach es una novela corta que se devora en un par de ratos. Nada que ver con 'Expiación'. Trata sobre la noche de bodas de una pareja inglesa a principios de los 60. Ambos llegan prácticamente intactos a ese momento. Ella, de familia rica; él, de familia pobre. A las puertas de la revolución sexual que traerían los Beatles y los hippies, esta historia trata del amor y la represión sexual. Es suficientemente transparente para no aburrir y suficientemente translúcido para no ser banal. Muy recomendable. [Reseña de Eduardo Mendoza en 'El País']




  • La última pregunta. "La última pregunta se formuló por primera vez, medio en broma, el 21 de mayo de 2061..." Así comienzo este relato del escritor de ciencia ficción Isaac Asimov. He llegado a él gracias a mi hermano. Tiene esos elementos que suelen hacer de un cuento algo redondo. Un final abierto y multitud de interpretaciones. Hace pensar sobre el origen -y el final- del Universo. Se lee en 10 minutos y tiene bastante miga, aunque quizá algunos lo vean demasiado pretencioso.

  • Benjamin Biolay. Este icono de lo que podría ser la nueva chanson francesa me tiene enganchado estos días. Sobre todo con su disco 'Trash éyé' y especialmente con la que canción que podéis escuchar abajo de este autor, hermano de la cantante Coralie Clément y marido de Chiara Mastroianni, hija de Catherine Deneuve y Marcello Mastroianni.


1 dic 2009

Antonio Arias, un visionario


Y no sólo por su visión musical, al frente de Lagartija Nick durante dos décadas y ahora también con un disco en solitario, sino por haber 'acertado' a su manera con el Premio Cervantes de este año.

Desconocido para muchos, el poeta mexicano José Emilio Pacheco se ha llevado este año el importante galardón. La noticia se conocía casi a la vez que se publicaba 'Multiverso', el debut de Arias sin su banda habitual y un homenaje a la Astronomía en el que ha puesto música a poemas y textos relacionados con esta disciplina de la ciencia.

Me juego lo que sea a que a Arias no se le podía pasar por la cabeza cuando grabó el disco que estaba musicando al nuevo Cervantes con una versión de este poema [puedes escuchar la canción en el Myspace de Multiverso]:

DERROTA DE BILL GATES
Después del gran calor y el brillo intolerante del sol
la tormenta eléctrica,
la lluvia que no anunció su llegada.
Y el trueno inmenso, emperador de los aires,
hace que el mundo estalle en los conductores eléctricos,
borra la luz,
nos deja en las tinieblas incomputables
y nos vuelve por un instante
sombras de un mundo antiguo sin electrónica,
aprendices de espectro, aire en el aire.


Todo un nuevo acierto de un artista tan visionario que ya se adelantó una década a su tiempo cuando grabó el ya clásico Omega con Enrique Morente.

26 abr 2009

Coraline


Mi buen amigo Jac me prestó hace ya bastante tiempo 'Coraline', un libro infantil de fantasía escrito por Neil Gaiman, el autor de 'The Sandman' y 'Mirror Mask', dos obras geniales de las que he hablado antes por aquí.

Como con tantas otras recomendaciones, he tardado demasiado en leer el libro y realmente fue la noticia de que Stephin Merritt, uno de mis compositores favoritos y el líder de Magnetic Fields, ha escrito las canciones para un musical en Nueva York lo que me impulsó finalmente a adentrarme en el mundo de Coraline.

Coraline es una niña de unos 12 años que se acaba de mudar a una casa con sus padres. Está de vacaciones y se aburre. Sus padres no le hacen demasiado caso, por lo que se dedica a 'explorar' los alrededores y los rincones del edificio y en esa búsqueda acaban sucediendo sucesos fantásticos que le llevan a vivir una gran aventura.

Si estáis más interesados en la historia, hay muchas páginas donde se destripa más el argumento, pero yo prefiero quedarme ahí. El libro me ha gustado. La referencia más evidente es la de 'Alicia en el país de las maravillas', aunque tiene un tono más tétrico, un rasgo bastante característico de las obras de Gaiman.

A mi parecer, la novela es un homenaje a la imaginación y su poder para combatir el tedio cotidiano. Los niños saben mucho de eso y creo que todos deberíamos esforzarnos en no perder esa capacidad de soñar despiertos. En mi opinión, los pequeños -y los no tanto- pueden disfrutar mucho con Coraline. Por cierto, las ilustraciones del libro son de Dave McKean, colaborador habitual de Gaiman -dibujó las portadas de The Sandman y el cómic Mr. Punch, además dirigió Mirrormask-.

Aunque Gaiman publicó la novela en 2002, este año creo que va a ser el de su gran 'explosión'. ¿La razón? La llegada de la película de animación basada en la obra a España este verano -ya se estrenó en febrero en EEUU-. Su director es el mismo que el de 'Pesadilla antes de Navidad' y 'James y el melocotón gigante' -no, no es Tim Burton- y la puntuación cosechada en IMDb no está nada mal. Antes del estreno, ya podemos encontrar figuras e, incluso, un videojuego.

Éste es el trailer en español de la película




En este vídeo podéis ver entrevistas a los autores del musical

13 abr 2009

Homero, el astrónomo


Homero, el rapsoda griego que pudo existir y no existir, aunque eso no importa, no sólo creó las obras que son consideradas los cimientos de la literatura occidental sino que debía conocer bien el arte de la navegación y, por extensión, de la cúpula celeste.

En la Ilíada -siglo VIII a. C.- ya describe con una gran belleza qué es una estrella o constelación circumpolar, cuando se refiere a la Osa Mayor -sobre todo al Carro, el asterismo más visible de la constelación- al describir el escudo de Aquiles:

"(Hefesto) hizo figurar en él la tierra, el cielo y el mar, el infatigable sol y la luna llena, así como todos los astros que coronan el firmamento: las Pléyades, las Híades y el poderío de Orión, y la Osa, que también denominan con el nombre de Carro, que gira allí mismo y acecha a Orión y que es la única que no participa de los baños en el Océano".

Ilíada, Canto XVIII (483-489).

Las estrellas circumpolares son aquellas que describen un círculo completo alrededor del polo sin cortar el horizonte, por lo que son siempre visibles. Para el observador que se encuentra en el Polo Norte, todas las estrellas que se ven en ese hemisferio son circumpolares y para uno que está en el Ecuador, ninguna porque todas salen y se ponen.

Efectivamente, como ya explicó Homero hace más de 2.000 años, la constelación de la Osa Mayor nunca se pone en el cielo del Hemisferio Norte.

Para saber más sobre las referencias de Homero astronómicas, os recomiendo este artículo de Daniel Marín, de la Agrupación Astronómica de Gran Canaria.



Foto superior: El carro de la Osa Mayor, de Ninjapotato

Foto inferior: Una toma de larga exposición de estrellas circumpolares, un tema clásico entre la fotografía astronómica, de Cestomano.

5 abr 2009

Bolaño en Escocia


Llevaba desde hace unos días queriendo publicar esta fotografía.

Durante nuestros días en Edimburgo, E. y yo hicimos una pequeña excursión de un día a Linlithgow, un pequeño pueblo que está a sólo una media hora en tren. El lugar es precioso y su principal atracción es un castillo junto a un lago que parece de cuento.

En cualquier caso, lo que quería comentar aquí fue que en una pequeña librería de la calle principal me encontré con que en el escaparate el libro más destacado era '2666', de nuestro querido Bolaño.

Parece que el éxito en EEUU de la traducción al inglés de la novela del chileno también se ha trasladado a los países anglosajones a este lado del charco.

30 nov 2008

Vila-Matas portátil


Hace unas semanas, caminaba por mi barrio, Prosperidad, cuando en el escaparate de una de las pocas librerías del vecindario vi un libro pequeñito que me llamó la atención. Era un auténtico ejemplar de bolsillo: 32 páginas y un tamaño apenas superior al de una Moleskine.

El título era doble: 'Ella era Hemingway', 'No soy Auster'. El autor, Enrique Vila-Matas.

Vila-Matas y Paul Auster son, probablemente, mis escritores favoritos de los últimos años -sin olvidarme de Bolaño, claro-, así que no pude resistir la tentación de entrar para comprarlo. No conocía la edición, publicada por Alfabia, pero estrenarse con el catalán, el autor de la genial 'Historia abreviada de la literatura portátil', para una serie de textos breves no podía parecer más acertado.

En el camino a casa -10 minutos apenas- ya había devorado 'No soy Auster', en el que reflexiona sobre el escritor neoyorquino y al que define como un "autor con encanto" al que "del mismo modo que le perdona todo, le agradace todos los aciertos". Es divertido -sobre todo para aquellos que se han pasado unos cuantos años alternando libros de los dos- leer cómo Vila-Matas confiesa todos los paralelismos y parecidos que guarda con el autor de la Trilogía de Nueva York. Aunque eso sí, al final acaba por reconocer que 'no es Auster' y es que sólo uno de ellos vive en la ciudad neoyorquina.

Pero lo mejor estaba por llegar. 'Ella era Hemingway' es una joya portátil que leí al llegar a casa en tres minutos y que destila ingenio por todos sus poros. Su comienzo me encantó: 'Parece que va a llover -dije aquel día al entrar en el aula-'.



El texto trata sobre el significado del cuento de Hemingway, 'El gato bajo la lluvia', considerado por Gabriel García Márquez como el mejor relato de la historia de la literatura. El protagonista no entiende por qué el escritor de 'Cien años de soledad' lo considera una obra maestra e intenta descubrir su significado preguntando a los alumnos de su clase.

Con 'Ella era Hemingway', Vila-Matas condensa en apenas siete diminutas páginas todo su estilo, ése en el que la literatura se funde con la literatura.

Foto: Paul Auster (izquierda) conversa con Enrique Vila-Matas, imagen extraída de Hotel Kafka, aunque creo que el original es de El País.

1 sept 2008

Una cita

“Dios está con los que no piensan”.

Extraída de 'Jakob von Gunten', de Robert Walser. Vía: 'Doctor Pasavento', de Enrique Vila-Matas.

PS: hoy no tenía fuerzas ni tiempo para más...

26 ago 2008

La desaparición de Ettore Majorana


En Doctor Pasavento, Vila-Matas teje otro de sus juegos metaliterarios, esta vez sobre la pasión de desaparecer, de convertirse en "nadie".

En uno de los pasajes, el protagonista recuerda la desaparición, poco antes de la Segunda Guerra Mundial, del físico italiano Ettore Majorana, cuya historia me llamó la atención. Este investigador desarrolló antes que su amigo alemán Heinsenberg la teoría sobre el núcleo del átomo que dice que está formado por protones y neutrones.

Consciente de que había inventado la bomba atómica en un Estado fascista, Majorana decidió desaparecer, según cuenta Vila-Matas. Un día dejó Nápoles, donde se encontraba, y se embarcó hacia Palermo. Sin embargo, llegó a Sicilia y allí envió un telegrama en el que anunciaba su regreso. Desde entonces nunca más se le vio. En el camino de vuelta entre Palermo y Nápoles se esfumó.

Los expertos siguen barajando varias hipótesis, entre ellas las del suicidio -llegó a escribir dos cartas en las que sugería esa posibilidad-, el secuestro y la desaparición voluntaria. La última es, desde luego, la más literaria. Algunos afirman que Majorana fue visto en los años 50 en Argentina. Otros que se retiró a un monasterio, pero su desaparición sigue siendo un misterio.

28 jun 2008

La verdadera Isla de Pascua


"¿Ha oído hablar alguna vez de la teoría de la Isla de Pascua? Esa teoría dice que Chile es la verdadera Isla de Pascua, ya sabe, al este limitamos con la cordillera de los Andes, al norte con el desierto de Atacama, al sur con la Antártida y al oeste con el océano Pacífico. Nacimos en la isla de Pascua y nuestro moais somos nosotros mismos, los chilenos, que miramos perplejos hacia los cuatro puntos cardinales".

Andrés Ramírez a Arturo Belano -Roberto Bolaño- en un fragmento de Los detectives salvajes, Anagrama, 1998.

30 ene 2008

De camellos y agujas

Hay errores de traducción que trascienden lo humano y alcanzan lo sagrado. En la Biblia se puede leer que Jesús dijo algo así como: "Es más fácil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios".

La verdad es que cuando uno escucha esto se queda un poco estupefacto ante una hipérbole que excede cualquier sentido de la lógica y la inteligencia.

Por lo visto, el error se produjo en la traducción del libro al hebreo desde el griego. Se interpretó la palabra 'Kamelos' como camello, cuando en realidad en en el idioma de Eurípedes se refiere a una soga gruesa con la que se amarran los barcos a los muelles.

Ni Jesús se libró de los errores de traducción.

25 ene 2008

El burro y la flauta

Tirada en el campo estaba desde hacía tiempo una Flauta que ya nadie tocaba, hasta que un día un Burro que paseaba por ahí resopló fuerte sobre ella haciéndola producir el sonido más dulce de su vida, es decir, de la vida del Burro y de la Flauta.

Incapaces de comprender lo que había pasado, pues la racionalidad no era su fuerte y ambos creían en la racionalidad, se separaron presurosos, avergonzados de lo mejor que el uno y el otro habían hecho durante su triste existencia.

Augusto Monterroso

22 ene 2008

El mundo (Eduardo Galeano)

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

- El mundo es eso -reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuego iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas.

Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

21 ene 2008

Los dos monjes y la mujer

Ayer comencé la primera sesión del taller de cuentacuentos que imparte Anselmo, un contador habitual del Libertad 8. Fueron algo más de cinco horas que pasaron volando.

Mi cuento no salió muy bien, la verdad, debido a unos nervios incontenibles que me hicieron quedarme en blanco, pero la experiencia fue más que satisfactoria y fue muy divertido escuchar los cuentos de los demás y los ejercicios previos a la contada.

Os dejo con uno de los cuentos que contaron, que me gustó y que es lo suficientemente breve para que os llevéis a casa.

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El monje furioso (Anónimo chino)

Dos monjes zen iban cruzando un río. Se encontraron con una mujer muy joven y hermosa que también quería cruzar, pero tenía miedo.

Así que uno de ellos la subió sobre sus hombros y la llevó hasta la otra orilla.

El otro monje estaba furioso. No dijo nada pero hervía por dentro. Eso estaba prohibido. Un monje budista no debía tocar una mujer y este monje no sólo la había tocado, sino que la había llevado sobre los hombros.

Recorrieron varias leguas. Cuando llegaron al monasterio, mientras entraban, el monje que estaba enojado se volvió hacia el otro y le dijo:

-Tendré que decírselo al maestro. Tendré que informar acerca de esto. Está prohibido.

-¿De que estás hablando? ¿Qué está prohibido? -le dijo el otro.

-¿Te has olvidado? Llevaste a esta hermosa mujer sobre tus hombros -dijo el que estaba enojado.

El otro monje se rió y luego dijo:

-Sí, yo la llevé. Pero la dejé en el río, muchas leguas atrás. Tú todavía la estás cargando...

26 dic 2007

Perito Moreno

Lo ha preparado todo para aquel momento. Un viaje al otro lado del mundo y la vista frente a aquella bella y mastodóntica mole de hielo.

Las dos palabras le queman en la garganta. Nunca se las ha dicho hasta ahora porque quiere que el momento sea inolvidable.

Se decide.

"Te qu..."

Pero un ruido ensordecedor procedente del glaciar -cae el hielo como un edificio moribundo- anega todo lo que hay a su alrededor y ahoga sin remisión aquellas dos palabras.

PS: Con el recuerdo puesto en la Patagonia


12 dic 2007

Retorcer la realidad

Anoche cenábamos en casa de Kiri y Luis, cuando en un alarde de creatividad verbal -a veces tengo esos momentos, pocas, pero algunas- solté y dije: "Alejandro se ha ido a Guatemala para escribir un blog". Está claro que ése no es su objetivo, pero retorcer la realidad es justo lo que uno necesita para hacer ficción, ¿no?.

Alejandro es un escritor profesional de blogs. Bueno, en realidad, no profesional, sino más bien un joven sevillano que acaba de recibir una herencia millonaria y que ha decidido pasar el resto de sus días de país en país para escribir un blog en cada lugar. Es un cazador de países.

En cada uno de esos blogs -de momento ya lleva dos, uno en la India y otro en Guatemala-, Ales relata sus vivencias, coloca sus fotos, recuerda a las personas que va conociendo. Pero llega un día en el que decide que la realidad no le basta. Y comienza a inventarse encuentros, personas, lugares, olores. Todos parecen tener una minúscula relación con la "realidad" que está viviendo y aunque podrían parecer falsos, son verdaderos. Así es como acabará escribiendo un blog sobre Nueva York desde Lisboa o su encuentro con un australiano apasionado de la escalada en Argentina desde Canadá. Descubre de esta manera que retorcer la realidad es más divertido que vivirla.

Para Ales, viajero incansable y hombre de gran corazón. Te echamos de menos.

9 nov 2007

Nadadora

Llega todos los días a la misma hora con la mochila de deporte en la mano. Se cambia con dificultad en el vestuario. Tuerce la boca al notar sus articulaciones doloridas y sus movimientos inestables sobre el suelo húmedo.

Pero nada más pisar la piscina sonríe, con su pelo recién peinado. Se ducha. Se acerca a las escaleras y sufre un pequeño escalofrío al introducir su cuerpo en el agua. Allí ya está ella, como cada día, con su piel color membrillo.

No puede evitar mirarla, mirarla con ojos ávidos mientras la saliva llena de deseo comienza a invadir el interior de su boca. "Nada como una diosa", piensa. Y recuerda sus días de juventud -hace tantos años ya- al observar los pechos turgentes y las piernas tersas moviéndose en armonía.

Daría algún que otro día de lo poco que le queda por vivir por poder tocarla, por besarla, por tenerla entre sus brazos. Y como cada día nota ese cosquilleo en la entrepierna. Llega entonces el milagro de todas las mañanas: una erección inusitada que le hace sentirse tan vivo como cuarenta años atrás.

Inspirado en la canción Nadadora, de Family.

5 nov 2007

Prescience

Hoy me voy a hacer el interesante. Para que luego no digáis que este blog tiene poco nivel cultural.

Hace poco hablábamos de la palabra Serendipity. Ahora toca el turno de Prescience -en español presciencia-. En el diccionario de la Real Academia se define como el conocimiento del futuro y de los hechos por venir. La palabra viene del latín -praescientĭa-.

Este palabrejo casi no se utiliza en español, como bien dice Javier Marías en su libro 'Tu rostro mañana. Fiebre y Lanza', pero por lo visto es más común en inglés. Yo no la conocía hasta que la encontré en la novela mencionada.

¿Por qué me ha llamado la atención? Bueno, la cuestión es que presciencia no se refiere a tener una corazonada o tener una premonición -cosas que están más ligadas a los adivinos y sus acólitos- sino a saber realmente qué va a pasar casi con la misma exactitud que le presuponemos a la ciencia.

En el libro de Marías, esta facultad es prácticamente el eje de la novela -no voy a decir por qué para no fastidiarlo a quién no lo ha leído-, pero me pregunto si realmente puede existir un conocimiento científico de lo que está por venir, simplemente porque es muy difícil estar seguro de que va a ocurrir lo que aún no ha ocurrido.

Por eso creo que premonición o pálpito de algo es más correcto. En el fondo, define el poder esperar algo pero sin tener una certeza absoluta. En un diccionario mencionan que Julio Verne tuvo una gran presciencia. No sé si, por ejemplo, saber que el Sol se apagará algún día es presciencia o ciencia. Creo que más bien lo segundo.

Los griegos de la Antigüedad no tenían futuro en el subjuntivo. Simplemente era una chorrada tener un tiempo verbal de algo que aún no ha ocurrido y que encima era sólo una posibilidad -esto segundo es lo que indica el subjuntivo-. Nosotros sí que lo tenemos -el famoso fuere o hubiere-, pero realmente: ¿cuánto veces lo utilizamos? Ninguna, la verdad, a no ser que seas un escritor como Juan Manuel de Prada, vamos que te encantara tirarte pegotes.

Fueron los romanos los que se inventaron el futuro en el subjuntivo. Probablemente porque no soportaban ver un hueco ahí -horror vacui...-. También fueron ellos los que forjaron el término presciencia. Habría que preguntarles a ellos, pero todavía no me he encontrado con ninguno en condiciones de responder.

Vaya post más duro que me ha quedado hoy...

2 nov 2007

Tres minutos... caos

Impasible, miró las consecuencias de su último acto. Los libros, desparramados por el suelo, inermes como los cuerpos caídos en la batalla. Las piezas de porcelana del jarrón esparcidas por doquier, algunos trozos grandes, otros prácticamente minúsculos. La mesa de cristal agrietada como la tierra seca.

Para lograr aquello no había necesitado mover sus brazos o sus manos, que siempre permanecieron inmóviles, pegados a su cuperpo.

Bastó con golpear el aire con su garganta. Un mínimo esfuerzo para un resultado tan visible.

Bastó con decir: "Ya no te quiero".

1 nov 2007

Cinco minutos de escritura...

Me siento frente a la pantalla. No tengo brújula ni mapa. Voy sin rumbo fijo.

Recuerdo un atardecer rojo, caluroso. ¿Era entonces un niño? Una ventana en un séptimo piso. El sol brilla con fuerza. Un poco más tarde recorro las calles en bicicleta. Me confío, suelto las manos y llego a una curva. La rueda patina, pierdo el equilibrio. Caigo de bruces contra el suelo.

Ahogo el llanto en el orgullo. Aprieto con fuerza la mandíbula para no verter las lágrimas. La rodilla sangra. Cojeo y arrastro la bici hasta la casa de mi abuela. El alcohol escuece. Mucho. Pero aguanto otra vez. Quiero ser un niño duro. Pero cómo escuece. Me miman. Ahora me escuece más el orgullo que la rodilla.

Cierro la ventana. Apago la sesión por hoy.

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